Carrito abandonado
Armó el carrito, dejó su contacto, no terminó. Cuatro razones distintas antes de cualquier descuento.
Primp habla por WhatsApp con quien abandonó el carrito, con quien generó el pago y no lo completó, y con quien está esperando su pedido. Desde tu número, con tu texto.
Bendita Casa
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La persona eligió el producto, completó los datos, llegó al pago y desapareció. Al día siguiente el carrito sigue ahí, detenido en el panel, y no hacés nada — porque mandar mensajes uno por uno no entra en tu día, y porque no sabés qué escribir sin sonar a reclamo.
Después está el cliente que ya pagó y quiere saber dónde está su pedido. Cada uno de esos momentos es una conversación corta que cambia el resultado, y ninguno entra en el día de una persona haciéndolo a mano.
Cada evento de tu tienda dispara su propia secuencia. Activás y desactivás lo que quieras.
Armó el carrito, dejó su contacto, no terminó. Cuatro razones distintas antes de cualquier descuento.
Pago vencido, transferencia sin confirmar, tarjeta rechazada. Quien generó el pago ya decidió comprar — solo perdió el plazo.
El mensaje que tranquiliza a quien acaba de pagar y todavía no vio nada moverse en la tienda.
Aviso de envío con el seguimiento. Corta el “¿dónde está mi pedido?” antes de que llegue a tu WhatsApp.
Cada automatización tiene un solo estado: activa o pausada. No hay configuración de quince pasos ni árbol de flujos para armar — la secuencia ya viene con el orden y los horarios definidos.
Lo que hacés es ajustar el texto a la voz de tu tienda y mirar qué volvió. Si un evento no tiene sentido para tu negocio, lo desactivás y listo.
La elección depende de cuánto enviás. Podés empezar por una y migrar sin cambiar de herramienta.
Escaneás un código QR con el celular de la tienda y listo: mismo número, mismo historial que tus clientes ya conocen. Arranca en minutos, sin pasar por aprobación de Meta.
La conexión homologada por Meta. Requiere verificación de la empresa y tiene costo por conversación, pero sostiene volumen alto sin el riesgo de bloqueo que corre un número común enviando mucho.
Es el mensaje correcto en el momento correcto. Cuando la tienda abre la conversación ofreciendo un cupón, resuelve el carrito de hoy y crea un problema para todo el mes: el cliente aprende que basta con abandonar para ganar descuento.
El orden importa. Primero el recordatorio simple, que solo avisa que el carrito sigue ahí. Después las razones concretas — envío, plazo, disponibilidad. El descuento queda para el final, si hace falta.
Somos parte interesada: vendemos esta herramienta. Por eso vale aclarar que el razonamiento de arriba funciona incluso sin Primp — podés aplicar el mismo orden mandando los mensajes a mano.
Las secuencias vienen listas, con el orden de los contactos y los horarios definidos. Vos ajustás el texto y seguís lo que volvió.
Quiero instalarlo en mi tienda